EL PERFIL DE LEVIATÁN

El Perfil de Levitán
"Internet es una ventana a mundos desconocidos, que a veces, es preferible no abrir...

A Kelvin, uno de sus amigos le comentó algo sobre un “grupo del infierno en facebook” donde si puedes ingresar, te conectas con seguidores del demonio. Kelvin no creía mucho en estas historias, pero la idea de descubrir un mundo nuevo, lleno de cosas desconocidas, hizo que despertara finalmente su curiosidad. 

Una noche, aprovechando que estaba solo en su habitación, decidió investigar sobre grupos, paginas y perfiles de facebook, relacionadas con el demonio y  un supuesto perfil de Leviatán, prometiéndose que si algo no le agradaba, se olvidaría completamente del tema.


Finalmente, luego de haberse unido a grupos relacionados con el inframundo, recibe la notificación de uno de ellos, que decía: “Welcome Kelvín , eres el Usuario 666”. Ni bien entró a este grupo , comenzó a leer los perfiles de los miembros que estaban en línea. Tenían nombres extraños, como por ejemplo “Belfegor” . Ingresó en el buscador y descubrió que se refería a “El demonio que ayuda a los ángeles a hacer descubrimientos”. Pero su atención se centró en el único participante del chat que lo saludó dándole la bienvenida. Su perfil: Leviatán.

Éste, parecía ser el que más conocía sobre el tema, además de ser uno de los administradores del grupo. Por este motivo, Kelvin comenzó a chatear con él, preguntándole un sin fin de cosas: sobre el demonio, sus poderes y el de sus seguidores, pero lo que más le atrapo en el chat, es que le preguntaba cosas de su vida, su futuro, recibiendo siempre repuestas concretas que lo atrapaban más y más en la trama que iba aconteciendo. 

En un momento dado Kelvin comprende que Leviatán, comienza a revelarle datos que solamente las personas muy allegadas a él podían conocer, algo definitivamente muy escalofriante. 

Consideró que la situación había llegado demasiado lejos, y le escribió a Leviatán que estaba de hambre y se iría a preparar algo de cena. En ese preciso momento percibió una presencia a sus espaldas, un frío recorrió todo su cuerpo, se dio vuelta rápido pero no vio a nadie. Kelvin sintió un miedo instintivo, una sensación que no podía explicarse pero que claramente le indicaba que no debió entrar a aquel grupo.

La lámpara de la sala se prendió y apagó varias veces.  Kelvin se dijo a si mismo que definitivamente tenía que salir de aquel portal siniestro. Tomó el mouse para cerrar la página y es en ese preciso momento que se apreció en la pantalla su ordenador:  Disculpa por lo de la lámpara.

Kelvin, preso del pánico, se alejó de su Pc, la apagó, la desenchufó y salió corriendo hacia la sala, encendiendo todas las luces y comenzando a caminar de un lado para el otro, muy nervioso y asustado, sin saber qué hacer ni explicarse lo que estaba sucediendo. Pero en ese instante se apagan todas las luces quedando absolutamente a oscuras, se sentía un frio distinto. De repente, en medio de esa angustiosa oscuridad,  Kelvin distingue que una especie de flash se enciende e ilumina el cuarto dónde tiene su Pc...

Angustiado y con fuerza de voluntad, guía sus pasos hacia  su habitación y descubre horrorizado que la Pc se había encendido, aunque estaba desenchufada. Sin dudarlo y convencido de que Leviatán era el demonio, salió corriendo chocándose con todo a su paso, aterrorizado huyó de su habitación y del edificio corriendo sin parar sin importarle la dirección que llevaba o cuántas cuadras había transitado. Solo quería huir de aquel fenómeno siniestro...

Dicen que ese perfil de facebook cambia constantemente de dirección para evitar ser rastreado y mantener su exclusividad. Se ha dicho que el demonio o quién maneje este grupo solo a algunos privilegiados les da la oportunidad de conectarse con él. 



El Internet es un lugar ubicado en ningún lugar y nunca podemos estar seguros de quién realmente se encuentra al otro lado.

Kelvin ya no está entre los vivos, pero su cuenta de facebook aún sigue activa. Cuenta la leyenda que suele mandar mensajes y solicitudes con el único afán de advertirte de lo que te puede pasar...